Inicio
  Información básica
  Áreas académicas
  Oferta académica
  Investigación
  Extensión
  Centros y programas
  Biblioteca
  Residencia
  Servicios
 

 

     
   
   
 
   
 

 
 Búsqueda 
Página de inicio Foros de discusión   
Regresar  
 
  ¿Cuál es la realidad de la gripe porcina? (área: )
  Listado de áreas | Listado de temas | Cerrar Sesión
 
Fernando Andrade (Moderador) 28-05-2009

Virus “mexicanos”
Por Jaime Breilh, director del Área de Salud de la Universidad Andina


Los que trabajamos en la investigación de los impactos colectivos en salud sabemos que hay que hurgar profundo para comprender bien el origen, las verdaderas víctimas y aun los beneficiarios –aunque parezca mentira- de las epidemias.
 
En la historia más reciente de la humanidad ciertas enfermedades transmisibles de rápida propagación, y que provocan efectos agudos con algún grado de letalidad,  a la par que han alcanzado enorme resonancia e incluso pánico en la ciudadanía, nos dejan lecciones fundamentales sobre la interpretación y el afrontamiento de estas epidemias del siglo XXI. Dicho de otro modo, la respuesta inmediata y responsable que ha dado el Ministerio de Salud a los niveles de alarma fijados por la OMS, nos tranquiliza por un lado, pero por otro nos confronta al desafío urgente de comprender lo que verdaderamente sucede.
 
Al igual que la gripe aviar, la epidemia porcina y su transmisión al ser humano tiene su origen en la cría transnacional de animales. Al amparo de los tratados de libre comercio han florecido gigantes empresas porcícolas como las Granjas Carroll, en México, propiedad de Smithfield Foods, y con filiales en todo el mundo. Ese tipo de agrotecnología de punta, orientada a la elevación de la productividad, se monta siempre sobre condiciones peligrosas de confinamiento animal masivo y contaminación ambiental. De ahí la multiplicación de ambientes perfectos para la recombinación de virus de distintas cepas para su diseminación.
 
A pesar de voces de alarma de las comunidades y universidades, los mega negocios de la globalización despliegan sus maquinarias de lucro impunes y sobreprotegidas por los tratados.
 
Los balances de esas epidemias, como sucedió con la gripe aviar, nos muestran que muchas veces su casuística no necesita ser siquiera desbordante, con que se acumulen casos visibles y una campaña mediática que alimente el pánico, se abren jugosos negocios para las transnacionales farmacéuticas y de biotecnología como GlaxoSmithKline, Gliead Sciences y Roche, que controlan la producción de antivirales y vacunas; las epidemias son inmejorables  oportunidades de negocio. En un trabajo de Silvia Ribeiro publicado en la Jornada de México a finales del mes pasado, se explica cómo al solo anuncio de la nueva epidemia en México, las acciones de Gilead subieron 3 por ciento, las de Roche 4 y las de Glaxo 6 por ciento.
 
Nosotros los pueblos del mundo debemos desentrañar las lógicas perversas del “capitalismo del shock” y responder preguntas clave: ¿Por qué epidemias más numerosas y severas no alcanzan la resonancia y los niveles de respuesta que ameritan? ¿Por qué los gobiernos y organizaciones que defienden el capitalismo agresivo y el libre comercio, dispuestos a gastar millones en insumos curativos y vacunas, no asumen como parte de la prevención los correctivos de fondo sobre las  industrias peligrosas?
 
Y hablando de virus “mexicanos” los ecuatorianos deberíamos preguntarnos además: ¿Cuál virus es más pernicioso para un proyecto de defensa de la vida, la cepa viral porcina incubada en Veracruz, y cuya penetración en el país será seguramente limitada, o el virus del dinero sucio del cartel mexicano de Juárez que parece haber penetrado en la política ecuatoriana para enviciarla, según lo denuncian El Comercio de Perú y El Mercurio de Chile el 12 de Abril de este año. 

Publicado en diario El Telégrafo

Para ingresar un comentario haga click AQUI. Si no está registrado, registrese en este FORMULARIO
   
 
UNIVERSIDAD ANDINA SIMÓN BOLÍVAR, Sede Ecuador
Toledo N22-80 (Plaza Brasilia) • Apartado Postal: 17-12-569 • Quito, Ecuador
Teléfonos: (593 2) 322 8085, 299 3600 • Fax: (593 2) 322 8426 •